Qué bello y aterrorizante mundo he descubierto trabajando en casa. Un timbre y un cartero. Llamadas de familiares olvidados, un almacenero que siempre fuma en el mismo lugar a la misma hora, una nana y dos niños y media hora más tarde la gloriosa llegada de la madre al parque. Dos vagabundos tirados tomando sol. Un resbalin que no deja de ser solicitado. Tres perros callejeros viviendo una vida de libertad y mimos. Cinco perros de casa, uno mimado, otro peleador y tres juguetones. Posas de agua brillantes luego de la lluevia, niños en bicileta, intelecutales leyendo y universitarias indi.
Terminar a una hora decente, hacer la comida, descansar un rato con un libro, dormir, levantarse temprano (de verdad temprano), y trabajar.
Qué bello y aterrorizante mundo he descubierto trabajando en casa. Lo odie en un principio, ahora me está empezando a gustar.
jueves, 21 de agosto de 2008
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1 comentario:
es que somos adaptables. los vimoh lisera
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